martes, 16 de octubre de 2018

Reina Rada (en su tinta)

Por Wilson Prada

Reina Rada  (fotografía de José Voglar)



Reina esperaba plácidamente en el espacio creativo de los Voglar-Briceño. Vestía serenidad desde los ojos. Atuendo oscuro, ideas claras y un empuje contagioso. Siempre medida en sus palabras como quien ha pasado un rato largo ante la fijeza escrutadora de la mirada ajena. Natural de Naiguatá, crecida en Caraballeda y anclada en Porlamar como artista plástico egresada de la Cristóbal Rojas, Docente y Escritora hace más de cuatro décadas. 
Con el tiempo, todos los miembros de la familia vinieron a la isla tras la joven de casa, quien  no deja de recordar olores y sonidos. De su padre, rememora el olor a trementina y óleo en su taller de pintura, en el que la música era una constante en su ejecución como autodidacta. De su madre, el olor del campo y la pastelería, unido al sonido del canto que disfrutaba como yunta con su esposo.


El amor trajo a Reina Rada por obligación a la Escuela de Arte Pedro Ángel González en La Asunción y, desde el 1990, trabaja en el área docente.



Al rato, después del café, iniciamos con la parte más fácil del asunto: veinte preguntas escogidas al azar desde un banco de más de cien de ellas, determinaron el guión de la entrevista  que se extendió entre risas y anécdotas fuera de grabación. 



1- ¿Cómo sugieres la isla?

La isla es un espacio mágico y ello se sugiere en la obra, esa que,  en parte, está para ser tocada. En mi obra la sugiero a través de las texturas, las formas sinuosas de la montaña así como lo urbano en el paisaje. En ello hay mucha  motivación para sentirla.  El paisaje marino es lo que más se ve, pero yo trabajo la montaña y me preocupa la destrucción del ambiente. Todo eso está plasmado en mi obra como algo sugerido.



2- ¿En algún momento te has cansado de ver elementos y temáticas muy repetidos de algunas autores en sus obras?

 Bueno. Uno se fastidia de cosas que no tienen contenido. Cuando yo consigo ese contenido en la obra  ya no voy a ver esos elementos, sino lo que contiene ese elemento, en conjunto con todo lo demás y con el discurso que el artista quiera aportar.



3- ¿Existe algo que tenga al arte margariteño anclado con respecto al arte universal?

Mira yo difiero de ti en ese aspecto. Yo creo que aquí o en cualquier lugar del planeta, existe quien se ancla y también existe la gente que se sale de esos parámetros, de esa tradición. En los jóvenes, (acoto que no serán todos porque el arte no es para todos, sino para quien tenga la dedicación, el oficio y la necesidad de investigar)  he visto que está despertando una curiosidad por eso que tú estás planteando, de ver  las temáticas cotidianas desde otro punto de vista.  Hay gente que está tratando de sugerir y hacer arte con elementos distintos a los tradicionales. Ven el mar desde abajo, ven el pez desde adentro. Yo creo que hay una intención de mirar y sugerir la isla de otra manera; lo que hay es que revisar el discurso de lo que se está haciendo en este momento desde el arte digital y desde  nuevas formas de crear.



4- Hay mucha gente que tiene propuestas maravillosas; sin embargo, el sistema como ente de “validación” desde la crítica y la curaduría no los deja emerger.  ¿Tú crees en la validación  independientemente de los roces con el sistema?

 Estamos cayendo en un terreno un poquito álgido. En un universo de 150 piezas que ves en una confrontación, hay diez que se pueden extraer como las que están a la vanguardia. Si el sistema, como tú dices, se encargara de resaltar a esos 10, tal vez  pudieran llegar a los museos o como tú planteas, estarían  en  París o en Nueva York. Esa es la dinámica del arte. El arte a nivel mundial se mueve así. Hay gente que dice que hay que tener suerte; yo digo que hay que aprovechar las oportunidades, pero hay un caso. (En la provincia, se ve mucho y, sea como sea, estamos en una provincia). El caso es  que  se van creando vicios que van socavando la esencia del arte. Yo trabajo en una escuela de arte creada para formar la primera parte de quien, en un futuro,  sería un artista, pero son los mismos docentes (no todos, pero sí la mayoría) quienes, cuando ven a un alumno destacado, lo magnifican e idealizan de una manera que lo destruye. Esa persona, ya se cree con el derecho de llamarse artista, de promocionarse como tal y, él mismo, se encapsula. Más bien creo que el artista como en cualquier profesión, tiene que ser un investigador, no solamente de su trabajo plástico, sino del arte universal.



5- Y, en Margarita, ¿quién pone freno a ese encapsulamiento?, ¿quién le dice a un artista, en formación, que aún no llega a concatenar un discurso?

No se lo dice nadie. El freno lo debe poner el sistema y es en los recintos educativos donde eso se debería hacer. Aquí tenemos uno de eso casos  y es UNEARTE: un núcleo que nada tiene que ver con escuelas como en las que yo estudié, y eso es por muchas razones que tienen que ver con la provincia, no hay suficiente personal calificado para la formación que permita activar el freno. Para eso se necesita un espacio, unos equipos, unos materiales y un talento humano que es fundamental para la formación.



6- ¿No se necesitaría romper un poco el cerco ideológico en esas instituciones?

Sí, hay muchas cosas que arreglar y en ese sentido estamos en la prehistoria. No te lo voy a negar, porque se ha  ponderado la ideología y se ha desvirtuado la esencia del arte.



7- ¿No crees que el artista deba tener un compromiso social o un compromiso político con su momento histórico?

Mira, el arte comprometido ha existido y existirá siempre.  La gente se compromete con lo que quiere. A mi juicio, eso no tiene que ver con la calidad de lo que haga el artista, quien debe tener criterio propio. El estudiante debe desarrollar su propio criterio por el que hace las cosas y eso solamente lo da la educación. Es ella la que nos libera de todo aquello  que podamos sentir que nos oprime. Lo único que nos hace libres es la educación y la formación.



8- ¿Alguna vez en el Museo Narváez sentiste que algo te contenía? ¿Percibiste algo que no te dejaba cumplir tu sueño? 

Hubo intentos. Lo presupuestario lo dejaría en último lugar. Lo hice porque me gustó el trabajo. No te voy a negar que sintiera las presiones y, en algún momento, un rechazo hacia mi persona de parte de quienes me pusieron allí; tal vez porque nunca me ceñí a ninguna orden que tuviera que ver con lo ideológico por encima de lo artístico y lo cultural. Llegó un momento en que no me invitaron más a las reuniones, creo que fue  porque les hice saber que el trabajo museístico no permite pasar tiempo hablando solamente de política. Quizás por eso, el gobernador saliente nunca le prestó atención al Museo. Así que hice lo que pude con lo que había y con un personal que fui inclinando hacia la gestión que se quería realizar. 



9-  ¿Cómo calificas tu paso por el Museo Narváez?

Satisfactorio, placentero. Aún con todos los altibajos que se puedan dar en una institución como esa, realmente disfruté lo que hice.



10-  ¿Cuál fue la actividad que más te marcó en la Dirección del Museo?

Me marcó la exposición de Juanita Reverón, (aparte de unas que se quedaron en el tintero), pero creo que la actividad más importante fue el trato con los artistas. Sin duda, eso fue lo más gratificante.



11- ¿Qué cambiarías de esa institución museística?

Muchas cosas. Yo creo que el personal del Museo debe ser un personal sensible, independientemente de que sean artistas o no,  pero  la sensibilidad es indispensable. Es vital que el personal tenga el compromiso hacia lo que está haciendo, y eso, lamentablemente, no lo vi en el Museo, ni siquiera con todo el tiempo que estuve allí tratando de estimular la conformación de un equipo comprometido. Aun cuando se logró cierta cohesión en el equipo, puedo decir que la sensibilidad no se puede inducir. En este caso, los intereses personales parecían  estar por encima de los compromisos institucionales.


En ese orden de ideas, creo que el otro aspecto a cambiar se referiría a la dotación. Es necesario que el Museo tenga los insumos necesarios para trabajar como se debe hacer en un museo y eso falló muchísimo. Creo que es una falla que existe a nivel nacional.



12- Nómbrame tres personas que formen parte de la generación de relevo en el arte neoespartano.

Tengo un nombre a flor de piel que es el de Carlos Susana, porque es un artista que sabe a dónde se dirige con su obra. A su corta edad tiene un proyecto. Es un investigador y está comprometido con la isla de otra manera, y así está aflorando en su trabajo plástico. Ojalá llegue a ser el gran artista que yo creo que potencialmente es.


Otro chico muy talentoso es Daniel Guerra quien ahora está asumiendo la responsabilidad docente que dejó su mentor Guillermo Abdala en la Escuela de Arte Armando Reverón. Él es un chico margariteño que ha entendido que la investigación y la formación son fundamentales para el desarrollo de la obra. Además de él, hay otro  muchacho que se hace llamar  "Chabalón" quien es un artista diversificado: pinta, hace ensamblajes, hace videoarte,  ha expuesto en Europa y, tal vez, si logra desligarse de lo ideológico, se le abrirán muchas puertas.



13- En los últimos dos años se ha generado un fuerte debate sobre la muerte del arte. ¿Tú crees que el arte ha muerto?

Las características más elementales, si se puede decir eso, de una obra de arte, afloran por si solas. Hay mucha gente que está haciendo trabajo de vanguardia y las opiniones respecto a ellas son muy diversas.  Yo considero que en cada una de ellas puede haber arte y de hecho, lo hay.  No voy a eliminar el arte de un plumazo. Allí hay, además de una manifestación artística, un proceso de creación que tenemos que respetar.



14-  ¿Cómo se activa tu proceso creativo?

Se inicia con el silencio; eso es fundamental. El aislamiento es muy importante en la activación de mi proceso. Eso se activa cuando tengo el tiempo despejado. Si tengo algo urgente, me bloqueo, por eso creo que el oficio es fundamental y si lo pierdes, la mano o las ideas se te enfrían.

 En mi mente el proceso creativo se renueva constantemente ya sea en la escritura o en la escultura.



15- ¿Para qué sirve un premio?

(Risas…) de verdad, para nada. Para Reina Rada es así. A mí me han dado premios y diplomas que tengo metidos en carpetas. Creo que la gente que ama lo que hace no necesita premios externos. Lo que uno descubre con el proceso creativo: esos pequeños momentos gloriosos que son mágicos como pequeños milagros, son los premios más maravillosos. Por lo menos en lo que a mí respecta, los estudios en la Reverón, me permitieron conocer el proceso de la creación que, a mi juicio, tiene más valor que el mismo título.



16- Hay premios que generan compromiso con el entorno artístico, pero… ¿le permite a un artista comer?

Si José Antonio Dávila hubiese esperado el Premio Nacional de Artes Plásticas para comer, se hubiese muerto de hambre. Se lo dieron a los 80 años. El máximo premio que se otorga en el país se lo han dado al final de su vida.



17-  Si tuvieras la oportunidad de cambiar la política del premio ¿qué le cambiarías?

Estamos muy atrasados con relación  el compromiso con los artistas y con las artes del país. Hay países donde es obligatorio que alguien que hace un hotel o funda una empresa se compromete a comprar una obra de la región. Creo que así están valorando al artista de la región.  La obra del artista debe estar en los sitios más visitados. Las deficiencias en la educación y la formación no nos permiten apreciar y conservar las obras de los artistas. Un ejemplo es nuestro museo vial.


Por otra parte la conservación de ese patrimonio es una tarea del Museo de Arte, pero el Museo no tiene partida para adquirir obras, ni siquiera para crear premios. El museo no tiene partida para las funciones fundamentales de un museo. No tiene museógrafo, mucho menos un restaurador. 



18-  ¿Dios tiene algo que ver con tu trabajo?

Hay gente que habla de la inspiración; yo creo que eso no existe. Si hay alguna cosa que me funciona es la meditación y no la hago por creencias religiosas, sino porque me funciona. Mi problema lo soluciono con el silencio y la meditación conmigo misma.



19- Si tuvieses mucho dinero, ¿a quién le comprarías una obra y a quién le montarías un taller de trabajo y le dirías: Aquí está el espacio, las herramientas y ponte a crear?.

(Largo silencio…)  No tengo obsesiones con comprar obras. Hay un artista margariteño que admiro muchísimo que es Asdrúbal Marcano (quien fue mi maestro) y ya tengo una pieza de él. La comercialización del arte está muy lejos de Reina Rada.


Con respecto al taller, ahorita tengo un alumno destacado que yo creo que pudiera tener las condiciones para ello. Cuando a un joven se le da una oportunidad en un momento histórico tan deprimido como este y tiene el potencial para convertirse en un artista mañana, vale la pena hacerlo. Más aún si se dedica a eso a través del oficio, la dedicación y la investigación. Ese chico se llama Adrián. 



20-  ¿De qué no hablarías nunca en una entrevista?

De mi vida íntima.



La ñapa...Reina, échame un cacho margariteño

Cuándo dices cacho… ¿te refieres a un cuento?



¡Jajajaja! ¡Por supuesto! Ya dejaste en claro que no hablarías de tu vida íntima. ¡jajajajaja..!

No soy muy cachera. El humor es una cosa muy seria. Tengo miles en mi cabeza porque yo vivo con un humorista que me hace reír a cada rato, pero no recuerdo ninguno, así que te debo el cacho.



6 comentarios:

  1. ¡Excelente poder conocer algunos de los pensamientos de quienes están detrás de la obra plástica!

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  2. Me siento altamente agradecida por haber tenido la oportunidad de recibir de esta sabía y cariñosa mujer unas palabras sabias que se convirtieron en un antes y un después.
    Reina bendigo tu camino y se que lo que llega a tus manos se transforma en amor.
    Mi admiración y respeto a tu creación y tus enseñanzas.

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  3. Que interesante entrevista! Me permitió conocerte como persona,llenándome de satisfacción saber que detrás de esa gran artista hay una persona sencila y sensible y de gran corazón. Un fuerte abrazo

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  4. Excelente artista y maravilloso ser humano! Un fuerte y cariñoso abrazo, hermana querida.

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  5. Que entrevista tan íntima!!! no queriendo hablar de intimidades!!! de verdad muy buena, mis respetos Reina un gran abrazo. que bueno Wilson!!!

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