lunes, 7 de agosto de 2017

VII EXPOSICION COLECTIVA DE ARTE CON LA FE EN NUEVA ESPARTA


“Esta Venezuela siempre estará presente para dar testimonio de cultura”
Marco Miliani

I
          La sala permanente del Maestro Narváez del Museo de Arte Contemporáneo que lleva su nombre sirvió de espacio para una buena parte de la muestra Con La Fe en la que 48 artistas, seleccionados por un jurado de admisión y calificación, se reparten en dos salas, dos lecturas en las que se hace evidente la fuerza expresiva de los invitados y los homenajeados cuyas obras ya escogidas, en algunos casos por los mismos artistas como Gaudy Esté, Ángel Hurtado Gilberto Bejarano, Joaquín Latorraca, Marco Miliani,  Carlos Medina e Inca Zabala  y en otros (dada su ausencia física) como en el caso de Gladys Meneses  o Andrés Salazar, de colecciones previamente curadas, se intercalan con autores admitidos como Oscar Zañartu, Theo Mora, Cruz Acosta, Armando Hernández, Darlin Peña, Carlos Cazorla, Humberto Salas, entre otros.
Carlos Cazorla, "Cuarto creciente", (2017)
Mención de Honor
       En esta edición, el nivel  de las propuestas se muestra bastante alto con respecto a ediciones anteriores lo que deja ver la importancia de un jurado de admisión que, estando constituido en esta oportunidad por el Maestro Marco Miliani, Élida Salazar y Carolina Lehmann, permitió la ampliación de los límites o fronteras que hasta ahora hacían de esta muestra una convocatoria un poco más local.  Pues sí, es un gran acierto, no solo desde las decisiones del jurado, (a pesar de algunas obras ubicadas en la sala anexa que no hacen mayores aportes al salón), sino además, por el trabajo museográfico que recae en Alejandro Hernández y el resto del equipo del Museo que permite una lectura fluida de una sala emergente, aún más si tomamos en cuenta que nos habíamos acostumbrado a la amplitud de la sala principal, no disponible en esta ocasión.
Armando Hernández,  "El pez Guaraliao" (2017)
Mención de Honor
          Es importante resaltar el papel de la escultura en este salón en la que tanto Luis Prada como Carlos Cazorla y Armando Hernández se alzaron con los galardones. Eso demuestra el gran peso que tiene esta disciplina en el oriente del país si tomamos en cuenta a otros escultores participantes como Inca Zabala, Ligia Acuña, Oswaldo Gutiérrez, Reina Rada, Luis Malavé, entre otros. Así mismo, la fotografía se ve muy bien representada y marca una gran distancia con ediciones anteriores a través de los trabajos de José Voglar, Victor Guido y Maribel Briceño. También debemos hacer notar la positiva diferencia con lo expuesto en la  Muestra del  día Nacional del Artista Plástico en Homenaje Pedro Ángel González por Juan Silva y  Jonny Salazar (quien también se hizo merecedor de una mención de honor en esta edición), Santiago Cabruja y Yamileth Luiggi. (Vale la pena observar para efectos de documentación que la obra de Luiggi al igual que la de Nicomedes Zuloaga presentan una gran diferencia en la imagen del catálogo con respecto a la obra real en la sala).
          
Luis Prada, "Al Acecho" (2017)
Ganador del Premio
Luis Prada tiene bien merecida su bolsa de trabajo. Su obra, de excelente factura, permite interactuar con ella y, aun en distintas formas en las que podemos manipularla  se mantiene la fuerza que expresa y la violencia implícita en los dos cuerpos de la obra. No deja de ser interesante que esta bolsa haya salido de la isla hasta la ciudad de Lechería, en el estado Anzoátegui. Eso también es un punto a favor para un salón que se está convirtiendo en la referencia de las confrontaciones artísticas más importantes del oriente del país, ante la ausencia de la Bienal de Guayana, desaparecida en 2003, la Bienal de Puerto La Cruz, extinta en 2007, así como la Bienal de PDVSA Oriente y la Bienal de Cumaná, ambas desaparecidas en acción en 2013, la fugaz presencia del salón de arte de Cumana 500 años, en 2015. Ese espacio de difusión y validación (dentro de lo subjetivo del término) puede y debería ser colonizado por el Salón Con La Fe que ha demostrado ser una actividad de sinergia entre el sector público y privado, a pesar de su carácter invitacional (carácter que parece hasta cierto punto limitante al servir de selección primaria).
Jonny Salazar, "Homenaje al infinito" (2017)
Mención de Honor 
    En este orden de ideas pudiéramos decir que definitivamente, para trascender hacia esos niveles, se deben problematizar esas ausencias en la región de una manera telúrica: un sismo que tiene el epicentro en la labor curatorial que, lejos de ser una actividad coordinadora de muestras, se enfoque en interrogar el momento histórico y estético apuntando siempre a estremecer el sistema para decantar el producto de los distintos procesos creativos, a través de las rupturas, hibridaciones y desplazamientos de las distintas disciplinas del arte. Ese es el rol de un curador comprometido, ese que ve más allá de los amigos y los pedestales para fijar su interés en las propuestas.
      Definitivamente el salón Con La Fe evoluciona a un paso envidiable, aun en la complejidad de la crisis institucional en la que como país estamos sumidos.

II
          La producción acelerada no es buena consejera, aun en este contexto histórico  de gran fluidez en la  interacción autor-espectador en el marco de lo medial, por lo que se hace necesario el espacio y el tiempo para la reflexión y la decantación. Entre quienes trabajan en este campo de la hibridación y la transdisciplinariedad está Carlos Susana quien, en esta oportunidad, parece haber dado cierto margen  de descanso a la exigencia que caracterizaba sus últimas e interesantes propuestas; pienso, en el caso de “ojos de peñero, 2014” en particular, que el exceso de riesgo en el acabado y construcción de una pieza puede generar algo de ruido en su lectura, más aún si esta pertenece a etapas ya superadas con creces por este joven artista, recientemente galardonado con el Premio Regional de Artes Visuales 2017. Por otra parte Malú Valerio se nos presenta bastante distinta en su propuesta que definitivamente no parece representativo de su trabajo, el cual hemos visto mejor representado en otros espacios públicos y privados.
          Alba Lipsky recurre a la movilidad del soporte como elemento de captación del interés del espectador pero, a mi juicio, debe profundizar más en las posibilidades de lectura de su propuesta desde su ejecución. En su caso, la obra parece hacer más énfasis  en el cómo leerla que en el mensaje de la misma.


III
         Finalmente, extrañamos (por hablar solo de los que habitan la región) la  presencia de autores como Humberto Cazorla, Bera Bauza, Adolfo Golindano,  Eder luna, Frank Mata,  Cristóbal Carcone, Cecilio Guerra,  Daniel Velásquez,  Alejandro Sayegh, Ricardo Duarte, Daniel Ancheta, Elena Fernández, Roberto Ramos “Monagas”, entre otros creadores de la región, quienes, tal vez por decisión del jurado o por no ser invitados, no estuvieron presentes, lo que refuerza la idea de  que el primer filtro  invitacional,  a nuestro juicio, lejos de aportar más bien resta propuestas interesantes.
                                                                                               
                                                                                                                     @wilsonprada




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