lunes, 7 de agosto de 2017

EL EJERCICIO DE SER EXPECTADOR

  Sobre mi ejercicio crítico:
            La crítica es un discurso estructurado que parte de lo perceptivo, lo sensorial  para dar rienda suelta al análisis, la argumentación y el juicio. Sin estos elementos, pierde, entre otras, su función educativa que, en este caso, es la que me impulsa a escribir. Una vez perdidas sus funciones primarias, la crítica deja de ser un ejercicio para la reflexión y pasa a convertirse en loa, en encomio o, en el caso contrario en daga, horca o patíbulo en el que el crítico deviene en verdugo: una suerte de asesino serial que solo le permite vivir a aquellos que sirven a sus intereses. Por ello, no creo en la existencia de una crítica constructiva o destructiva (adjetivos estos que son más cercanos al comentario no argumentado). Sólo creo en la crítica como aporte a discusión en torno al hecho creativo.

De lo geográficamente ajeno a lo artísticamente cercano.
            Demás está decir que entiendo con claridad que soy portador de una visión externa a este territorio geográfico, pero ser externo no me hace ajeno; por el contrario, esa dualidad se convierte en un punto a favor ya que mis textos no responden a parcialidades de ningún tipo.
            En este orden de ideas, debo señalar que fundamento mi trabajo en la convicción de que el artista como intérprete de su momento histórico, convierte su idea del mundo en un producto estéticamente intencionado que, no solo es  capaz de estimular los sentidos, sino  de generar (en condiciones ideales de recepción) un estremecimiento, un asombro que lleva al acto de la fruición. Es obvio que fuera de esas condiciones ideales de recepción, la obra solo es un objeto para ser observado como ocupante de un espacio. En esos casos, las intenciones autorales se silencian, las texturas se aplanan, el formato se vuelve un recurso inútil ante la posibilidad de abarcarlo en la mirada; es decir, ante todo esto, el asombro se anula y la fruición muere. En estos factores que de algún modo me afectan como  espectador, centro mis ideas y mis textos.
            Desde La Isla sugerida intentaré hacer un aporte para la reflexión en torno al quehacer artístico de la región basado en las premisas ya expuestas. Demás está decir que, aun cuando comparto este espacio con otros creadores, asumo totalmente  la responsabilidad sobre mis publicaciones.                                                        
                                                                                                @wilsonprada

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